Como cada año, recibimos la invitación de la Fundación Junior Achievement (JA) para participar del su programa Socios Por un Día. La consigna es simple: darle a chicos que están terminando el secundario la experiencia de ser profesional por un día. La premisa es atractiva y se alinea con algo que todos los profesionales aprendimos ni bien salimos de la facultad: “trabajar de…” no es lo mismo que “estudiar de…”. 

Este año, el ciclo tuvo un desafío adicional: el aislamiento por COVID. Normalmente se hacían encuentros presenciales intercambio de experiencias… este año fue distinto, se impuso la video llamada grupal.

Los chicos venían de una serie de capacitaciones y llegan a nosotros para un doble encuentro. Por un lado tenemos el Desafío de Trabajo; después el Ping Pong. El segundo la consigna es bastante simple: 3 de profesionales voluntarios por cada 20 o 30 chicos que cursan el programa; en poquito más de una hora nos tenían que hacer todas las preguntas que vienen procesando sobre la carrera que ya tienen en mente. Fue una práctica muy dinámica que está ubicada casi al final del programa, por lo que los chicos llegan con dudas muy concretas y específicas sobre el día a día laboral.

El Desafío de Trabajo quizás fue lo más interesante. Con más o menos la misma proporción de profesionales por estudiantes teníamos 3 horas para contarles un poco sobre lo que es trabajar de abogados, darles un marco teórico y asignarles una tarea laboral como la que podría traer cualquier cliente para ver cómo lo resuelven (obviamente con nuestra supervisión). Fue muy interesante ver el desarrollo del grupo, la división de tareas y el trabajo colaborativo para entender y desmenuzar el desafío concreto. Más allá del resultado que fue muy satisfactorio, lo más positivo creo que fue ver la evolución desde ver al grupo sin saber por dónde empezar a la resolución completa de la encomienda.

Ayudar y colaborar con la educación desde una orientación pragmática y de aplicación práctica es fundamental para complementar los conocimientos teóricos que se adquieren en el ámbito académico y es una experiencia que chicos de esa edad probablemente no tuvieron aún. Desde el Estudio, tomamos nuestra participación en este tipo de iniciativas como parte de nuestro aporte a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el Objetivo 4 (Educación de calidad).

Desde lo personal, fue una gran experiencia, muy gratificante. Invito a todos los profesionales y empresarios a acercarse a Junior Achievement como voluntarios para poder ayudar a formar a los profesionales y técnicos del mañana. Quizás incluso los participantes de este programar terminen siendo sus propios empleados, proveedores y / o clientes. 

Diego J. Nunes

Abogado

Estudio Nunes & Asoc.

Acerca de Junior Achievement:

Junior Achievement (JA) es una de las ONG más grandes del mundo que prepara a los jóvenes para los empleos del futuro. 

A través del aprendizaje práctico y combinado en educación financiera, formación para el trabajo y emprendimiento, empodera a los jóvenes para que hagan crecer sus ideas emprendedoras, perfeccionen sus habilidades laborales, administren sus ingresos y aseguren mejor calidad de vida para ellos, para sus familias y para sus comunidades.

Con más de 100 países miembros, la red de JA Worldwide se encuentra potenciada por cerca de 470.000 voluntarios y mentores, quienes sirven a más de 10 millones de jóvenes alrededor del mundo cada año. 

JA Argentina opera desde 1991 y cuenta con oficinas en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Salta; alcanzando con sus programas a más de 1.020.000 estudiantes de todo el país.